martes, 28 de marzo de 2017

wiz khalifa visita a medellín en tiempos de la coca /



wiz  khalifa visita a medellín en tiempos de la coca
víctor bustamante

wiz khalifa que no es ningún califa con pozos enlodados de petróleo & menos un califa como harún al-rashid  en las mil & una noches/ sino un seudónimo con el que se maquilla un rapero americano que le canta a los estados de excepción donde la droga/ es el elemento vital inducido por la necesidad de nuevas sensaciones/ & sobre todo por la publicidad de la prohibición/
él ha visitado a medellín en tiempos de la coca/ el principal producto de exportación del país/
alrededor de esa droga mágica que fue industrializada por los carteles sin magia & eso sí con sangre & dinero se ha formado una cultura que es radiada & publicada cada mañana cuando decomisan algún alijo de cocaína/ así como cuando atrapan a uno de los miles de jibaros de la ciudad o cuando descubren dineros calientes en manos de alguno de los llamados servidores públicos e impúdicos que ahí mismo hace recusaciones & sacan las lágrimas de cocodrilo para decir que son persecuciones políticas/ (popeye es una celebridad)/
& además como esa droga es tan apetecida en el exterior & aun en las entrañas del país / ha creado  esa mitología de asesinos & de traficantes que copan los medios & adquieren su status/
esa es la imagen de la ciudad/ medellín/ en el exterior/ la que construyó la coca como la más efectiva multinacional colombiana por los dineros que fluyen en grandes cantidades/ ya que la riqueza da nivel/ & sino que lo digan quienes dependen de alguna manera de ella & quienes manejan los hilos invisibles de las exportaciones de la coca.
por supuesto/ khalifa no iría a visitar la tumba de carlos vieco ni la del dueto de antaño menos la de gustavo quintero ni la de Rodolfo o la del titán/ no/ él quería algo más moderno que le había dado al mundo otras sensaciones desde el trópico y más desde medellín / esa ciudad donde  los artista son menospreciados porque pueden más las viñetas & los sloganes para atraer turistas/
por eso khalifa/ que/ a lo mejor/ sí ha probado ese producto de exportación/ ese combustible no fósil sino que anima la libido y el habla /vino envuelto en una nube de marihuana a lo que hacen la mayoría de los gringos de sandalias & otros extranjeros que visitan estos pagos & así a darse su vuelta por los sitios del crimen: el tejado donde  fue abatido  el capo de capos/ el edificio mónaco/ doradal &/ por supuesto/ la tumba donde yace no mi amigo sino pablo emilio escobar/ {[(que no le gustaba el perico porque sabía lo del embale y prefería la yerba)]} / para luego/ khalifa con valija y todo/ irse a celebrar con una farra donde las prepagos con sus pubis no angelicales sino con sus registradoras carnales que hacen su agosto en todos los meses del año/
el paquete turístico que ofrece visitar la ciudad ha llevado apresados al empresario que traía ancianos de nevada & dakota para calentarlos con el fuego fatuo y postrero de las vulvitas de las comunas embadurnadas con labial chino./
khalifa más ansioso vino no solo a cantar en un concierto sino a visitar a su ídolo/ le parecía mentira saber que estos eran los lugares del capo siniestro & sin estro/ esa es la calidad intelectual de algunos visitantes: cineastas / periodistas/ músicos & una larga fila de turistas estólidos que vienen a buscar el repertorio del crimen & la parte sucia de la ciudad de la eterna aspiradera/
khalifa quería experiencias diversas/ no visitar en orlando disneyworld/
desde las calles de medellín
marzo 28 2017





jueves, 23 de marzo de 2017

Medellín 2017/ la tacita venenosa / víctor bustamante

                                                                                       Carlos Mendoza


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medellín 2017/ la tacita venenosa /

víctor bustamante

600 mil motos chinas/ coreanas & japonesas
1500.000 automotores (camiones & camionetas/ buses & busetas/ autos & auticos/ volquetas & volqueticas / jaulas & jaulitas/ mafionetas de marcas exóticas/ de alto & bajo cilindraje & diverso tamaño)
expulsan sus humos de gasolina extra o corriente/ diésel & otros aceites transformados en excelsas toneladas de co2 al pequeño cielo de la villa/
todo está dado para respirar ese aire emponzoñado para la movilidad que tanto apetecemos.
.
600 mil motos chinas/ coreanas & japonesas
1500.000 automotores /uno por cada habitante de la ex ciudad industrial / (mulas/ tractomulas/ buses/ autos/ volquetas/ jeeps/ jaulas de todas las marcas/ sedanes/ minivans de todos los cilindrajes & tamaños)
deambulan sin control por las calles ampliadas & abiertas para su majestad la máquina de trasporte & no le quepa duda que hay que destruir la ciudad para que ellas pasen con la pompa de la contaminación a cada minuto.
 .
& no hay forma de evitarlo porque al buscar vencer el peso & el paso del tiempo/
nos infundieron que había que viajar rápido / tener movilidad & si llegaron los autos fueron bienvenidos con cada marca nueva & reluciente / con cada dispositivo nuevo que llegaban desde las mesas de los planos de la general motors o de hunday o de lada & gaz
& de los salones mundiales del automóvil de alta o baha gama/
pero detrás de esas máquinas diseñadas para vencer el viento & beber + combustible nunca caímos en cuenta que venía la muerte con sus venenos postmodernos que opacarían a cualquier asesino en serie/ a cualquier guerra inútil.
.
sí/ ya sé/ sabemos que aramos la tierra pero aun no logramos volverla un desierto
sí/ ya sabemos que hemos expulsado especies de animales & las hemos sacrificado
& ya envenenamos los ríos & los mares
solo faltaba el aire
que es un bien libre/ sí/ libre para envenenarlo con toneladas de dióxido de carbono.
.
600 mil motos chinas/ coreanas & japonesas
1500.000 automotores (buses & busetas/ miles de taxis para lavar dólares/ autos/ volquetas/ jaulas/ mafionetas de todas las marcas/ cilindrajes & tamaños)
expulsan sus humos de gasolina/ diésel & los aceites con excelsas toneladas de co2 al pequeño cielo de la villa
& aún continúan quemando gasolina a destajo porque siempre hay que ir a algún lugar & deambular por las calles.
 .
600 mil motos chinas/ coreanas & japonesas
1500.000 automotores (buses/ autos/ volquetas/ jaulas/ mafionetas de todas las marcas/ cilindrajes & tamaños)
chimeneas de las escasas fábricas/ chimeneas de las cocinas de coca que se encienden bajo carpas veteadas de verde camuflado/
envían humos & gases tóxicos/ + co2/ + vapores venenosos.
.
que lleguen los sucios exostos/ que lleguen los venenos/
respiramos el dióxido de carbono de la muerte que llega en autos último modelo a una velocidad inesperada /que van a beber no como los peces en el río sino a las estaciones de gasolina & a medirse la emisión de gases en el país de la corrupción.
.
alerta roja/ alerta naranja/ para que sigan quemando el aire/
así el medellín/ ya desarmado/ siglo xxi/ continúa quemando gasolina/ diésel & aceites/ gases & lubricantes para expulsar las serpientes de sus humos a los profundos cielos acerados/ ya los arboles tosen/ & la neblina de muerte del efecto invernadero pellizca & oculta con su vaho tóxico el azul de la mañana
& opacan los rayos de las bicicletas.


23/ marzo/ 2017




martes, 21 de marzo de 2017

Poemas de Eduardo Escobar


Poemas de Eduardo Escobar

Busqué a Dios...

Busqué a Dios con sinceridad y paciencia
En el directorio telefónico
En aguas mansas y turbias
Y en las precipitaciones de agua
Lo busqué en la ausencia de los que amamos
y en los desperfectos de nuestra mansedumbre
Me fui tras El por pequeñas ciudades
Busqué su fotografía cada mañana en los periódicos
Amé en la risa de las muchachas su risa
Y en la mirada de mi prójimo
Encontré muerte en todas partes
Pero buscar es lo que importa
..

Tango de los hampones

Muchas veces quise ser bueno
Pero siempre me convencieron 
De la movida de la bolsa o la vida
Que es la moda del siglo que corre.

Por eso solo me preocupo 
De mantener mi  billetera gorda a cualquier precio 
Y del bien sacrosanto de mi panza. 
Desoigo los consejos de los pobres, y buenos.

Hay que trampear para poder sobrevivir
Tretas y artimañas convienen
Y es ventajoso mantener alguna carta oculta.
Los discursos morales, ya se sabe, conducen a la ruina. 
Hay que ir armado        también      por el buen camino. 
El mundo se pone cada vez más difícil. 
Pregúntale a mi pistola.

Entre el justo y el pecador
La diferencia está en el muerto. 
Y aunque no haya muerto malo
Es preferible seguir vivos. 
El vencedor impone la moral. 
Las víctimas no cuentan. Se cuentan. Y se olvidan.

Muchas veces quise ser bueno. 
Pero, quién alimentaría a mi familia.

Es prevenir que tener que lamentar
Y menos peligroso golpear de primero. 
Por hacer el bien sin mirar a quién
Muchos, que ya olvidé, encontraron mal fin. 
Es bueno y loable intentar ser honrado. 
Pero resulta un sinsentido 
En este mundo corrompido.

La virtud es hermosa no cabe duda. 
Pero las virtudes del rico son evidentes
Y están bien respaldadas por los bancos. 
El que cuenta sus morlacos 
Dispone bien las partes del antiguo problema 
De lo bueno, y lo malo. 
Hay que alejarse de la horrible pobreza.

Hay que ser duros, antes que demasiado puros. 
Golpea fuerte, y no lamentes tu suerte. 
Si no existieran el bien y el mal
La vida sería como pan con pan.

Unete a mi banda.              No te irá mal.            Si eres leal. 
Y sobre todo, te cuidaremos de la policía. 
Es una porquería.


Poemas de Philip Larkin


Poemas de Philip Larkin

Al mar
Sortear el pequeño muro que separa el camino
de la calzada de concreto que bordea la playa
evoca nítidamente algo conocido hace ya tiempo:
la diminuta algarabía de la orilla del mar.
Todo se agrupa bajo aquel horizonte:
la playa, el agua azul, toallas, rojos gorros de baño,
el renovado derrumbarse de las olas mansas
sobre la arena dorada y, a la distancia,
un vapor blanco clavado en el atardecer.

Y todo esto todavía ocurriendo, ocurriendo por siempre.
Yacer, comer, dormir al arrullo de la resaca.
(escuchar los receptores, aquel sonido todavía doméstico
bajo el cielo) o amablemente llevar de un lado a otro
a los indecisos niños, ornados de blanco,
aferrados al aire inmenso o conducir a los rígidos ancianos
para que disfruten su último verano,
es lo que sencillamente aún ocurre
en parte como un rito
en parte como un placer anual.

Como cuando, feliz de encontrarme libre,
buscaba Famosos del Criket en la arena,
o, mucho antes, cuando oyendo el mismo graznido marino
mis padres se conocían.
Ahora, ajeno a eso, veo la nítida escena:
El mismo agua transparente sobre los suaves guijarros.

Allá en la orilla las débiles protestas de lejanos bañistas,
y luego los cigarros baratos,
papel de estaño, hojas de té y,

entre las rocas, latas oxidadas de sopa, hasta que
las primeras familias inician el regreso hacia sus autos.
El vapor blanco ya sea ha ido. Como un cristal empañado
la luz se ha tornado lechosa. Si lo peor de un clima perfecto
es nuestro traje de baño suelto
puede ser que por hábito éste haga lo mejor,
llegar al agua desordenadamente desvestidos cada año;
enseñar a los niños mediante esa suerte de payaseo
y ayudar como se merecen a los viejos.


Condolencia en blanco mayor

Echo cuatro cubos de hielo
que repican en el vaso,
agrego tres chorritos de ginebra,
una rodaja de limón
y dejo que las diez onzas de tónica
se mezclen espumosamente hasta el borde.
Entonces alzo mi vaso en solitario brindis:
Él dedicó su vida a los demás.

Mientras otros usaron como ropas
a los seres humanos en su vida,
yo me avoqué a llevarles, a quienes pude,
la extraviada...
No funcionó para ellos, tampoco para mí,
pero así, toda inquietud estuvo más próxima
(o así lo creímos) al gran desvelo
que de habernos equivocado separados.

Un tipo decente, realmente de buena estirpe,
muy recto, uno de los mejores,
recio como un ladrillo, un as, buen compañero,
cabeza y hombros por sobre los demás;
¿cuántas vidas habrían sido más insípidas
de no haber estado él aquí entre nosotros?
Salud por el hombre más blanco que conozco.
Aunque el blanco no sea mi color favorito.


Altas ventanas

Al ver a una joven pareja
y pensar que él se la coge y ella
toma anticonceptivos o usa un diafragma,
comprendo que ese es el paraíso

que cualquier viejo ha soñado su vida entera
olvidando ataduras y ademanes
como a una antigua segadora, y los jóvenes
bajando interminablemente, en su largo resbalón

hacia la felicidad. Y quisiera saber
si, cuarenta años atrás, alguien me miró,
mientras pensaba: así debería ser la vida;
no más Dios, ni sudores nocturnos

a causa del infierno, o tener que ocultar
lo que piensas sobre el sacerdote. Él
y los suyos se irán en un largo resbalón
como libres pájaros sangrientos. E inmediatamente

antes que las palabras surge el pensamiento de altas ventanas:
vidrios que contienen el sol
y más allá, el profundo aire azul, que nada muestra
ni está en ninguna parte y es infinito.


Los viejos tontos

¿Qué creerán que ha pasado, los viejos tontos,
que los ha dejado así? ¿Acaso supondrán
que se es más maduro cuando la boca cuelga abierta y babea,
y se anda uno meando solo y no se puede recordar
quién llamó esta mañana? ¿O que, si lo quisieran,
podrían alterar las cosas y volver a la época cuando bailaban la noche entera,
o iban a sus bodas, o tiraban las manos algún septiembre?
¿o se imaginarán que realmente no ha habido cambio alguno,
y que siempre se habrían manejado como si fueran tiesos y tullidos,
o sentados a través de días de fina y continua ensoñación
mirando el movimiento de la luz? Y si no es así (y no pueden), es extraño:
¿Por qué no lloran?

Cuando mueres, te rompes: los pedazos que eras
comienzan a separarse velozmente los unos de los otros para siempre
y nadie lo ve. Es sólo el olvido, es cierto:
antes ya lo conocimos, pero entonces se estaba terminando,
y se hallaba todo el tiempo unido a la empresa
de hacer brotar la flor de mil pétalos de estar aquí. La próxima vez no puede fingir
que habrá algo. Y estos son los primeros signos:
No saber cómo, no escuchar quién, el poder
de elegir terminado. Su aspecto muestra que están para eso:
pelo ceniciento, manos de batracio, caras de pasa...
¿Cómo pueden ignorarlo?

Quizás ser viejo consiste en tener habitaciones iluminadas
dentro de tu cabeza, y gente en ellas, actuando.
Gente que conoces, sin poder nombrarla; apareciendo cada una
desde puertas entornadas como una honda pérdida restaurada,
depositando una lámpara, sonriendo desde una escalera,
extrayendo un libro conocido desde el estante; o a veces
sólo las habitaciones, las sillas y el fuego encendido,
el aplastado arbusto en la ventana, o la tenue amistad del sol
en el muro cierta solitaria tarde de mediados de verano
después de la lluvia. Allí es donde viven:
No aquí ni ahora, sino donde todo ocurrió alguna vez.
Por eso es que tienen

un aire de confusa ausencia, intentando estar allí
aunque permaneciendo aquí. Extendiéndose por las habitaciones,
dejando una incompetente frialdad, el constante esfuerzo de respirar
y ellos inclinándose ante el monte de la extinción., los viejos tontos, no percibiendo nunca
cuán cerca está. Esto debe ser lo que los mantiene quietos:
Aquel monte que nunca perdemos de vista dondequiera que vayamos
ya es para ellos un elevada cuesta. Pueden acaso decir qué los está retrasando
y cómo terminará. ¿No por la noche?

¿Ni cuando llegan extraños?
¿Jamás, a lo largo de toda esta espantosa inversión de la infancia?

Pues bien, ya lo averiguaremos.

domingo, 12 de marzo de 2017

Raúl Mejía / Poemas Últimos



Raúl Mejía
Poemas Últimos
 ..................

MAÑANAS

Mañana fría, dominical.
Algunos caminan, divagan, se mezclan.
Avanzo y observo como ascienden
-Entre antiguas, renovadas humedades-
Resistentes montañistas:
Agudos bordones asaltando humus, hojas, rocíos.
Lentas, despiertan deseadas mujeres,
Párpados aun reteniendo pesadillas
(No todas las pesadillas son deleznables)
Y, auxiliados tras inasibles suspiros,
Fantasmas rondando senos, labios…

En esta fría mañana dominical,
Se aprecian vestigios de reticentes angustias,
Perplejidad y silencio agotados de violencias, disputas,
Ironías y azares trazando complicidades.
He prometido ni una sílaba más,
Vistazos,
Diálogos revestidos de obligaciones.
Vivimos, apenas, para presenciar escasas mañanas,
Serenamente grises
Acechantes de nubes, lluvias, versos…         
Mañanas en las que
El suave lomo de mi mascota
Aleja pesadumbres.
Mañanas en las que
Regresos de lluvias
Evitan saltos al vacío.
Mañanas en las que
Oyes y cantas con “Ceratti”,
Lamentando tan prematura partida.
Mañanas en las que
Prosiguen ausentes
Aquellos urgidos de ser llamados, buscados.
Mañanas en las que
Persisten vomitivas lecturas
De poetastros y poetisas desopilantes.
Mañanas en las que
Fluyen olores a café, caricias,
Descartados por atrapados entre pantallas y datos.
Mañanas en las que
Renovados fantasmas
Recorren pesadillas, melancolías, nostalgias.

 Mañanas en las que
La Poesía cambia claves,
Encriptándose de ironías y acechanzas.
Mañanas en las que
Ejecutan displicentes órbitas
Altas aves rozando suspiros.
Mañanas en las que
Somnolientas, desnudas
Adolescentes afrontan espejos.
Mañanas en las que
Cotidianas ósmosis de cercanos
Tienden ruidosos puentes y senderos.
Mañanas en las que
Algunos solitarios
Dejan selectivas pistas.
Mañanas en las que
Tal vez, sea nuestra muerte
Deleznable ceniza que no amenaza…  
  


MANOS


Todo hijo lleva de la mano a sus padres,
¿Qué mano lo conduce a él?

Extrañas mezclas e incluso sincronías
Mientras desgastados pasos animan al sudor;
Tanto se ve, tanto se ignora
Como si viviésemos ósmosis de calmas aves
Regresando entre aires, apatías y demás.
Sé que no puedo desplazarme sin consecuencias,
Sin equilibrios
Y no es posible, siempre, poseer tactos comprobables:
Una mano, también, me sujeta, empuja, guía.
Igual espléndidas mujeres, fascinantes sombras
Son orientadas hacia cálidas esperas;
Agresivos hombres impostando trascendencias
-Nominarlas sería secuenciar desasosiegos-,
Se contraen, conducidos por manos
Propiciando catástrofes.
En aulas, pasillos, calles, muros recientes,
Juveniles rostros intentan articular
Ese añoso, artrítico ritmo del tiempo:
Ingenuos, apenas gesticulando silencios,
Manos férreas los apuntalan hacia abismos…

Proseguirán hijos tomando de dedos, brazos a ancianos,
Concluyendo epifanías, transfigurando cenizas.

Manos, manos, ¡tantas manos!
Atando
Señalando
Finalizando…

                                                                TATUAJES


Oh recordada, bien deseada amante,
Años después sufres el deleite
Del tatuaje nupcial renovado…
Has inscrito sobre inocente piel
Obvios íconos, trazos, fechas:
Deleznables inmediateces, semiologías…

Ah extrañada, antigua amante,
Pretendes atrapar nostalgias
Sobre tintas, dolor y compromisos…
No es así que rehúyes a tus fantasmas,
No es así como se pertenece,
No es así que se ocultan lejanas caricias…



RESOLUCIONES

 Resoluciones tempranas…

Al salir, aún, adormecida luna,
Recordando, quizá, atrevidas nostalgias nocturnas.
Asciendo esta alta, transitada senda
Y, entre calculados pasos, variedad de seres.

Decisiones espontáneas…

Aristas penetrantes del verano
Hieren, a su modo, ingrávidas abstracciones:
-que siguen siendo acechantes silentes nubes
-que no debo evitar a fantasmas de bellos cuerpos
-que allá aquel gazmoño poeta y su ego resentido.

Aplazamientos inevitables…

Fuerza, olfato y terquedad de mi mascota,
Ironías abrazando difíciles portales.
Medellín agresiva de luz, huérfanos, vacíos;
Amantes despetalando suicidios, olvidos,
Urgente soledad brutalmente dosificada.

  

ES EXTRAÑO…

Es extraño,
No existen fotografías, tatuajes, rescoldos…
Versos sí, consecuentes a penumbras,
Débiles ecos de pieles tras abrazos.
Siendo así,
¿De qué podrían culparnos?

Es triste,
Te acompañan luz, sombra
Y otro cuerpo, apenas habitando
Incipientes nostalgias.
Aquella canción dedicada,
¿Persiste aún entre hastíos, ironías, abismos?

Es inevitable,
Dotada de cenizas fértiles
Renaces escasa de recuerdos,
Besos, entregas…
Apasionada amante,
¿cómo pudieran susurrarte tristes fantasmas?


   
PERSISTENTES

Persistentes ironías…

Recuerdo palabra a palabra
Vieja melodía sentimental:
No canto bien, olvido mal.
Distantes días, suspiros sucesivos;
Línea a línea prosigo:
Acompaño regular, olvido peor.

Aprehensivas nostalgias…

Extensos años en sostenida juventud musical.
Desvencijadas puertas ya memoria de patios.
Encuentros sosteniendo perdurables intensidades.
Recuerdo imagen tras imagen,
Identifico ecos, levedades, susurros, fantasmas.
Mal entiendo estos días: no sé olvidar.


KAVAFIS HABITA SEVEROS INSOMNIOS…

Podría tejer enormes, densas mortajas,
Con abundantes sedas que proveen mis insomnios.
Penumbra tras penumbra se asientan abrasivas
                                                                     melancolías,
ejerciendo abducción de abismos.
En este cuarto resuenan silencios rescatando zozobras,
Sin orden alguno se agolpan distantes imágenes
Y es pobre refugio aquel manuscrito a medio finalizar.
Incluso padezco interminables deslices: arenas
Debilitando frágiles triángulos de horas.
(No podría soportar ominoso “tic-tac” mecánico)
Llevo días así y apenas dormito
Cuando se acercan eróticas cadencias, luces, siluetas;
Quisiera acompañarme de antiguas travesías nocturnas:
Reyes, dioses, héroes y amantes
Sumidos en laberintos, pausas e inveteradas nostalgias;
Algo hallaría que permitiera besos, roces, suspiros.
Oh sí, anhelo regresivas “amadas sensaciones”,
Sin embargo, esta perfección de ausencias
Dificultan sosiegos
Eternizan fantasmas
Filtran pesadillas
Prolongan ancianos, severos insomnios…

  
AHORA…

Ahora posas con sugestiva mascota…
Cerca sombras conocidas:
Tú, él e hipocresías de casados.
El que no observes
Cómo la nostalgia nos rodea con letales ironías
Evita, por ahora, naufragios
En tu utopía de sentirte pareja.

Sentirse nombrada durante confusión de roles
No garantiza deseos, respuestas, auxilios.
Es triste que atrapes fantasmas
Como trueques de pesadillas:
Tiernas eternidades no logran tiempo extra.

Furtivos escapes de nubes y vientos
Aún rondan ansiosos besos, abrazos.
Tatuarse grafemas o ridiculizar imágenes
Son, a lo sumo, ceniza de penumbras.
Días, meses, años habitaremos íntimos abismos,
Urgiendo lazos que jamás merecimos…